
El Universo, Dios, El Creador, quien sea que este en control de todo aquello que no esta controlado por nosotros los mortales, sabe lo que es bueno para nosotros.
El apostol Pablo citaba: "no hacemos el bien que queremos, sino el mal que no deseamos." Y en este intento que hacemos algunos, por contradecir la logica para pensar en la posibilidad de que todo siempre tiene una respuesta y la queremos ya, los judios formularon una especie de oracion que entre ellos es famosa y que se suele traducir: " Si yo no por mí ¿quién? Pero si sólo por mí ¿para qué? Y si no ahora ¿cuándo?" En la cual, como siempre lo hacemos los seres humanos, esta el "yo" como centro de control-manipulandor, con todas nuestras exigencias y miedos, con apegos y rechazos, doliendonos de nuestras heridas narcisistas y todo lo que nos pica e incomoda, todo esos fantasmas que en las escrituras llaman "demonios" y el psicoanalisis "traumas". Pero gracias a la Divina Providencia, Cielo, Luz, quien tenga el control de nuestros hilos en la nave maestra, siempre permite que ocurra que la vida nos vaya dando una buena dosis de palazos en ese ego, tantos que logren ir en proporcion a nuestros logros y avances. Sin embargo tiene que existir una intencion para que ese proceso natural, por ende divino, nos permita alinearnos en un momento conveniente, el cual ni siquiera conocemos, pero sucede, y es cuando ese ego empieza a disvolverse hasta hacerse "nada", y cuando la nada habita dejamos las exigencias, el miedo, los apegos y no sufrimos mas por el rechazo...
No importa cuanto luches, o te esfuerces el proceso sucede solo, es por gracia, aunque a veces parezca desgracia. Cuando dejamos de manipularlo todo y nos volvemos flexibles a todas las circunstancias externas, el ego cae por si solo, y no puede ser de otra forma, porque en la medida que vamos juntando por la vida, casi que con esmero, ese conflictivo y destructivo ego, sucede como el cantaro al agua, que cuando ya no da mas con todo lo que lleva acumulado dentro, empieza a derramarse, y solo nos deja una cosa por hacer, rezar, para que algo o alguien nos ayude a "salir del laberinto..."
Entonces, cono dice el David en sus versos: “Dios, ha hecho cosas grandiosas, nos ha hecho llegar sus pensamientos y bendiciones”. Ahi esta la solucion, no estamos solos para lidiar con lo que nos sucede en la vida, que aunque en nuestra característica ingratitud lloramos por las pruebas más dolorosas; en realidad, son la Bendición Suprema que puede el Eterno brindarnos.
Y esto no es solo una bonita lección; para mi determina mi realidad. El camino que elija sera siempre el camino hacia el que sere guiada.

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